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“Siempre recordaremos las pequeñas cosas de un amor verdadero”

El artista boricua dialogó con EL HERALDO sobre éxitos como ‘Pequeñas cosas’, sus nuevos proyectos y también de su posible retiro del canto.




Este fin de semana cuando se celebra por todos los rincones del país el Día de Amor y Amistad, cae bien escuchar una buena salsa romántica, acariciar a su pareja, cerrar los ojos y darle rienda suelta a toda la pasión que le despierta ese ser amado. 

Si hablamos de esa música que sirve de fondo mientras los novios, esposos o “amigos con derecho” se entrelazan en la cama, se debe mencionar a uno de los pioneros de la denominada “Salsa de Alcoba”, el trombonista y cantautor boricua Willie González, quien es reconocido por éxitos como Pequeñas cosas, Quiero morir en tu piel, No podrás escapar de mí, No es casualidad, En la intimidad, entre otros, que lo hicieron ganar el seudónimo del “Amo y señor de la salsa sensual”.

Ya son 35 años como solista los que cumple este músico que desde los 15 años se enamoró de la música haciendo salsa brava de la mano de Chamaco Rivera, a quien como él mismo cuenta deslumbró al sacudir su trombón. Este es un dato que no debe pasarse por alto en su historia, ya que Willie no solo ha triunfado en la salsa romántica, sino que también marcó una época produciendo salsa dura.

Sin embargo, descubrió a mediados de la década de los 80 que se podía poner a bailar a los jóvenes y a los enamorados de una manera mucho más suave, mientras sus mejillas rozaban en la pista. Para lograr su objetivo reclutó a Eddie Santiago y creó la Orquesta Saragüey, en la que intercalaban sus voces. Esta propuesta fue bien recibida y posteriormente saltarían al Conjunto Chaney adueñándose de los primeros lugares de las estaciones radiales de su isla con temas como Paso la vida pensando.

Tras acumular experiencia como músico, cantante y director de orquesta, Willie se llenó de requisitos para iniciar su carrera en solitario con el álbum El Original y Único, acompañado de la Orquesta Noche Sensual, vendiendo cerca de 100.000 copias, obtuvo Disco de Platino y premios Diplo, un verdadero hito para aquel entonces.

Con canciones como Quiero morir en tu piel, En la intimidad, Amor pirata y No es casualidad, comenzó esta aventura que hoy lo ha llevado a recorrer todo el continente y gran parte de Europa.  Este destacado salsero habló con EL HERALDO desde Gurabo (Puerto Rico) sobre su trayectoria, su nuevo álbum Esencia, su proyecto como productor musical y de las fusiones musicales que está dispuesto a experimentar.

FUENTE: www.elheraldo.co/


Así era Frank, el menor de los cinco hermanos Lebrón

Umberto Valverde hace este emotivo retrato de este revolucionario de la salsa fallecido en Cali.


En la tarde del 9 de septiembre corrió la noticia por Cali de la muerte de Frank Lebron, el menor de “Los Hermanos Lebrón”, el nombre que les dio a los cinco míticos hermanos George Goldner, el propietario del sello Cotique, que los lanzó en 1967, con la producción 'Psychedelec goes latin' y el tema 'Mala Suerte'
Los Lebrón eran de Aguadilla, Puerto Rico, donde nacieron Pablo, Ángel, José, Carlos, pero Frank nació en Brooklyn, Nueva York, donde la familia se instaló en 1952.

Frank era alto, fornido, con manos largas y fuertes de conguero, hablaba con sus hermanos en inglés y con sus amigos caleños en español y con términos coloquiales, usaba camisetas sin manga, de color negro o blanco y zapatos tenis. Le gustaban los relojes y las lociones. En la página del grupo escribieron: “El sonido de tus tambores hoy se va para el cielo. Aquí, en nuestros corazones, quedan atesorados los recuerdos de todos estos años de amor por cada uno de nosotros”.

En la mitad de los años setenta escuché por primera vez la música de los Hermanos Lebrón en Buenaventura. Acompañaba a Fernell Franco, el gran fotógrafo colombiano, en una de sus incesantes búsquedas de imágenes en esta ciudad portuaria. Entramos a un barrio popular donde vimos una fiesta de bautizo muy particular, todos los niños, en ese clima, tenían vestido completo, pantalón y saco, de color rosado. Sonaba 'Salsa y control', y pedimos permiso para hacer fotos.

En 1989, cuando hicimos la Feria de Cali, José Pardo Llada como director, y yo como director artístico, organizamos la Calle de la Feria con diez tarimas por toda la calle 5ª, pero con una programación de orquestas de salsa solo de nuestra ciudad, porque el enfrentamiento de los carteles de la droga hacía muy difícil traer artistas internacionales.

Óscar de León desistió por la explosión del avión de Avianca, el atroz atentado de Pablo Escobar, que había anunciado un “diciembre negro” para Cali. Sin embargo, el locutor Edgar Castro, consiguió la presencia de los Hermanos Lebrón y la Feria de Cali les contrató dos presentaciones, la primera de ellas, en la tarima de Santa Librada. Fue una noche apoteósica cuando se escuchó 'Sin negro no hay guaguancó' y 'Salsa y control' y 'La temperatura sube'.

El primer larga duración de Los Hermanos Lebrón tuvo una resonancia inmediata en la comunidad negra e hispana. Atrás quedaron las experiencias de un primer grupo llamado Los Eltones. La agrupación Aracibeña creada por Pablo Lebrón. Los Eltones se convirtieron en Ángel Lebrón y su combo. Cuando Goldner los convocó y se unieron todos, empezaron con un repertorio 'latin-soul', liderado por Pablo como cantante, luego Elliot y, posteriormente, David Love. El repertorio se dividía en español y en inglés. Años después, siempre le agradecieron a Joe Cuba, porque fue él quien los guio por el sonido latino, iniciándose en ese momento en el ritmo de moda, el boogaloo.

A partir de su tercera producción, 'I Believe', los Hermanos Lebrón definen el sonido que los identifica, sustentada en dos trompetas, saxo alto, tenor y ritmo completo. La mayoría de los arreglos y composiciones le correspondían a José y Ángel. El éxito de este ciclo se cierra en 1981 cuando Pablo, el cantante, sufrió un derrame cerebral. Por ahí pasó Frankie Morales, muy joven, y el que se acomodó fue Luisito Ayala.

El 29 de diciembre de 2006, se organizó un evento llamado Asunto de Familia, en el teatro Jorge Isaacs, de Cali, un homenaje en vida a su hermano, Pablo Lebrón, en silla de ruedas. Fue demasiado emocionante, pero dramático. Todos lloraban en el escenario y, por momentos, los sentimientos desbordaron la propuesta musical.

Frank Lebrón descubrió a Virgilio Hurtado, un cantante del barrio San Carlos de Cali, con experiencias musicales diferentes, estuvo en el grupo Los Chaney y Mandinga, y el percusionista Junior Quiñonez lo recomendó con Frank. Frankie Vázquez no alcanzaba a llegar a un concierto de los Hermanos Lebrón en Medellín, en el 2006, y fue ahí donde debutó con un gran éxito. Posteriormente, grabaron un tema que fue su carta de presentación, 'Si me permite'. Kike Harbey fue otro cantante caleño que estuvo en la orquesta y antes, Enrique Estupiñán, “Cotorro”, del Barrio Obrero.

Frank Lebrón montó un bar restaurante en la Avenida Sexta en Cali, llamado San Juan Lebrón, muchos músicos jóvenes de nuestra ciudad lo recuerdan porque era muy amable, le gustaba hablar y les daba la oportunidad de tocar en este lugar, como lo recuerda el pianista Carlos Humberto Gálvez, Piolin.

En los conversatorios que realizamos con Los Hermanos Lebrón, en compañía de Rafael Quintero, siempre hicieron enfásis en su mala relación con el sello Fania All Stars, con quienes grabaron siete producciones. Según sus testimonios fueron explotados y fueron vetados en algún momento, aún por consideraciones racistas. Para ellos, Pacheco y Masucci les cortaron una carrera más fructífera.

Frank Lebrón era diabético y tuvo una complicación renal a mediados de 2019. Desde entonces, no se recuperó del todo. Esto me lo confirma Carlos Penagos, su jefe de prensa por varios años. Frank se casó con Xiomara, de origen pastuso, y tuvieron una niña. Ángel se radicó en Cali en 2010 y tiene tres hijos.

Una orquesta con raíces boricuas, conformada en Brooklyn, Nueva York, impacta el mundo de la salsa de los ochentas y noventas, y termina radicada en Cali. Frank lo decía claramente: “Cali es el lugar para la salsa”. Aquí murió y quedará su recuerdo para siempre. A los 64 años, dijo adiós.

FUENTE: www.eltiempo.com/


¿Miguelito, el niño que se convirtió en leyenda de la salsa 

Su paso por la música fue corto, pero sustancioso. 


Un niño pasó de los barrios pobres de Puerto Rico al Madison Square Garden. Se trata de Miguel Ángel Gonzáles Sánchez, mejor conocido como Miguelito, un niño puertorriqueño que ayudó a sostener a su familia cantando en las calles. Allí fue visto por el legendario productor Harvey Averne de Cococ Records, quien lo contrató, produjo un disco titulado Canto a Borinquen (Elogio de Puerto Rico) y organizó un concierto de salsa en el Madison Square Garden. 

En este disco, Averne logró reunir a Papo Lucca, Kito Velez y Nelson Feliciano; Eladio Perez, que era parte del grupo de Eddie Palmieri; y los guitarristas Mario Hernández y Máximo Torres. Fue considerado una verdadera joya. 

La familia se mudó a Nueva York con la esperanza de que la carrera de Miguelito despegara. Aunque sus canciones finalmente se convirtieron en éxitos de culto en toda Latinoamérica, el disco no tuvo el éxito financiero que esperaban. La familia regresó a Puerto Rico y Averne perdió de vista al niño. Hubo historias que decían que Miguelito había muerto en un accidente automovilístico. Otros decían que estaba en la cárcel, lo cierto fue que no volvió a sonar y no se volvió a saber de él. 

El director australiano Sam Zubrycki se encontró esta historia insólita y decidió buscar a Miguelito. Sus hallazgos quedaron el documental Miguelito: Canto a Borinquen, que se emitirá el próximo 19 de septiembre de 2020 a las 6:30 p.m. en el canal Film & Arts. Todo nació cuando Zubrycki estaba en Cali investigando sobre la salsa y varios melómanos le mostraron el disco de Miguelito. Al director le llamó la atención el estatus de mito que había adquirido el niño y así fue como decidió indagar más sobre un personaje muy llamativo en la historia de la música que aún hoy sigue desconcertando a muchos. 

“Yo nunca había escuchado a un niño cantando salsa. Por eso cuando escuché las canciones quedé maravillado. Es único. Además lo que se decía de su historia, que había muerto en un accidente de tránsito a los 12 años y ese había sido su único disco, me había cautivado", dijo Sam a El País, de Cali. 

FUENTE: www.shock.co/


Anddy Caicedo, para el gusto del bailador

El artista presentó el sencillo “Arroz con coco”, que hará parte de su cuarto álbum llamado “Salsa…”, que, según comentó, es un homenaje a todas las mujeres empoderadas.




Cómo ha sido para usted este proceso de cuarentena y nueva realidad?

Ha sido algo difícil. No es fácil tener metas por cumplir y que de un momento a otro todo cambie sin previo aviso. Tengo que confesar que cuando empezó todo esto yo no pensé que iba a llegar el virus a Colombia, ni que esta situación fuera a durar tanto tiempo, así que esto ha sido todo un proceso de ir aceptando la realidad y tener fe de que se acabe pronto.

“Arroz con coco” es el abrebocas de lo que será su cuarto álbum como solista, llamado “Salsa…”. ¿Este sencillo lo realizó durante el confinamiento?

No totalmente, pero sí adelantamos muchísimo en cuarentena, porque nos faltaba grabar las voces, mezclar y masterizar… En ese momento estaba grabando alterno en Cuba y Colombia, y por la situación me tocó empezar a armar un estudio en mi casa para poder grabar. Además, me tocó ser un poco el ingeniero de sonido y el técnico a la vez. Me tocó hacer las cosas varias veces hasta que quedaran bien; aprendí mucho.

En el video de este sencillo usted aparece con un delantal realizando labores domésticas, ¿qué tal le va con este tipo de oficios?

Tengo qué admitir que barrer me hace bien, aunque no me gusta, pero cuando siento que estoy subiendo de peso, barrer me ayuda a mantenerme en forma. No soy la persona más organizada del mundo, pero sí me gusta colaborar, de vez en cuando cocinar, hacer el desayuno, porque las labores de la casa se pueden hacer en conjunto, y no me da pereza.

¿Cuál fue la primera idea que tuvo de “Arroz con coco”?

Esta canción es una composición de mi papá, y la grabó con Guayacán hace muchos años. Yo era pequeño, pero recuerdo que cuando la escuché me pareció muy jocosa. Tiempo después, cuando empezamos a producir el próximo disco que va a salir, esa fue la primera canción que se me vino a la mente, pero sabía que tenía que hacerla de nuevo con mi estilo; además, quise incluir la parte femenina. Así nació la idea. Esta es una canción para los bailadores.

¿Cómo logró la participación de Carlos “Pibe” Valderrama y Yesus Cabrera en el video? ¿Cómo los convocó para participar allí?

Una de las cosas buenas de la cuarentena es que todo el mundo tiene un poco más de tiempo, y un día nos pusimos a hablar de una idea que cautivara a las personas. Estamos en una época en que la gente no se sorprende tan fácilmente… pero poco a poco fuimos construyendo la idea de hacer el video a manera de live, y también quisimos dejarle un mensaje a la mujer luchadora.

¿Cómo define el ritmo de “Arroz con coco”?

Es un bugalú, luego agarra todo el ímpetu de la salsa tradicional que incita al baile… para mí fue muy rico volver a grabar un disco totalmente salsero y, más que eso, hacer una canción con un mensaje bonito, que les dice a todos los hombres que dejen de ser tan cómodos, que ellos también deben ayudar en la casa. En mi caso, he sido siempre muy mimado, siempre he estado rodeado de mujeres, como mis tías, mis primas, mi mamá… pero a la vez eso me ha hecho ser más consciente.

¿Cómo fue la selección de las canciones que integran el álbum “Salsa…”?

Varios amigos me preguntaban que cuándo iba a hacer algo que fuera completamente salsero, así que sentí la responsabilidad de hacer un disco para complacer a todas las personas que me han acompañado durante mi carrera. Viajé a Cali, me reuní con mi padre y él me ayudó con toda la selección. Hay una canción muy bonita que se llama El amor existe, y habla del amor más allá de cómo lo percibimos y cómo se va transformando durante el tiempo, pero que cuando es real, permanece.

¿Cómo evalúa sus tres producciones anteriores?

Lo veo como una experiencia muy bonita, que hace parte de un proceso creativo ingenuo, de muchas ganas, de rebeldía y pasión. Cuando empecé me gustaba mucho hacer las cosas a mi manera. Los quiero mucho, cada uno de los discos me ha dejado una enseñanza, han marcado una parte importante de mi carrera y además han dejado canciones que se han quedado en el público.

¿Su sueño siempre fue hacer parte de Guayacán Orquesta?

Yo creo que Guayacán llegó a mi vida cuando yo era muy niño y mi papá empezó a hacer las canciones de la orquesta. Yo fui testigo de todos esos procesos creativos que además se hacían en mi casa, y eso fue creando en mí la curiosidad por el arte y la música. Quería ir al estudio, a las presentaciones de la orquesta, y ahí se fueron formando las ganas de hacer parte de la agrupación.

FUENTE: www.elespectador.com/

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